• La gasolina Extra produce 225.63 Nm, mientras que el E60 alcanza
263.89 [Nm]
• El mayor incremento ocurre entre E20 (243.29 [Nm]) y E30 256.04
[Nm].
• Sin embargo, entre E30 y E40, el torque disminuye levemente (256.04
a 253.10 [Nm]), lo que sugiere que en esta zona la ganancia en torque
no es tan constante.
• A pesar de la mejora general en torque, este parámetro tiende a
estabilizarse a partir de E40.
La presencia de etanol permite un mayor octanaje, lo que se traduce
en mayor potencia disponible. Un mayor torque a las mismas RPM implica
mejor capacidad de respuesta y fuerza en el motor, útil para cargas pesadas
o aceleración.
Basado en las figuras 5, E30 parece ser el mejor punto de equilibrio
entre potencia y torque, ya que maximiza ambas variables antes de que el
torque comience a estabilizarse.
El uso de etanol en la mezcla de combustible mejora tanto la potencia
como el torque del motor, siendo la mezcla E30 la que muestra un balance
óptimo entre ambos parámetros. No obstante, en mezclas superiores a E40,
el incremento en torque tiende a disminuir, lo que indica que un mayor
contenido de etanol no siempre se traduce en un mejor desempeño del
motor. Esto se debe, en parte, a que el etanol posee un menor contenido
energético que la gasolina, lo que puede aumentar el consumo específico de
combustible sin generar mejoras proporcionales en el rendimiento. En apoyo
a esta observación, García Mariaca et al. (2025) encontraron que, aunque
las mezclas E20 y E40 presentaron un desempeño destacado a 2700 rpm,
la mezcla E40 mostró una disminución del rendimiento a 4300 rpm,
evidenciando que el beneficio del etanol tiene un límite operativo y que su
efecto depende de las condiciones de velocidad y carga del motor.
Comparación de CO
El uso de etanol en la mezcla de combustible mejora la combustión,
reduciendo las emisiones de CO. Sin embargo, en mezclas superiores a E50,
se observa un ligero aumento en las emisiones de CO, lo que sugiere una
posible mezcla pobre. Este fenómeno puede atribuirse a la menor densidad
energética del etanol, que requiere un mayor volumen de combustible para
mantener la potencia, y a la calibración del motor, que puede no estar
optimizada para altas concentraciones de etanol. Un estudio reciente de
Gajewski et al. (2025) menciona que las mezclas E30 redujeron
significativamente las emisiones de CO y HC, las mezclas con mayor
contenido de etanol mostraron un aumento en las emisiones de CO,
especialmente a bajas velocidades del motor, indicando la necesidad de
ajustes en la calibración del motor para maximizar los beneficios ambientales